Doc Holliwood con autitos: Un presuntuoso deportivo rojo, promesa del pro-racing mundial, se pierde en el desierto y termina haciendo desastres en un humilde pueblito olvidado por el paso del tiempo y del progreso, pueblito en el que debe cumplir condena de trabajo comunitario y reparación de los destrozos. Inevitablemente el presuntuoso asimila valores, encuentra amigos y descubre el amor.
Bueno, para todos aquellos que pensabamos que Finding Nemo era el sumun de la animación 3D y que no prodría superarse por unos cuantos años, Pixar volvió a taparnos la boca... después de dejarnos nuevamente boquiabiertos, claro.
Hay que reconocerlo, la trama talvez sea la más flojita de todas las películas de Pixar y el doblaje argentino deja bastante que desear, pero sin duda vale la pena verla. Vale la pena ver esos paisajes impresionantes, las texturas, las carreras y todos esos detalles que hacen que uno quede enloquecido. Vale la pena ver como esas caricaturas tan clásicas son tan efectivas y fascinantes. Tanto es así, que cuando uno sale del cine descubre que todos los autos tienen caritas, aunque no son tan tiernos. Vale la pena, sin duda, dedicar dos horas para deleitarse con semejante exhibición del potencial de Pixar y del futuro del cine.
Que harán para Ratatouille? No sé, pero no veo la hora de que la estrenen.
Después de 5 años de tour intergaláctico, Superman regresa para demostrar que, de haber estado, el 11 de septiembre del 2001 no hubiera sido más que una fecha tan intrascendente como cualquier otra; es decir, Superman ataja un avión. Aparte de eso, descubrimos que Lois Laine está casada y tiene un hijo, y que Lex Luthor se robó un par de cristales de la Fortaleza de la Soledad con el objeto de crear nuevos continentes que destruyan los actuales y dedicarse al mercado inmobiliario. Aparte de eso, no pasa nada de nada. Pésima!!! Una película sumamente intrascendente, sin acción ni aventuras. Una remake de las partes más aburridas, estúpidas y cursis de la tetralogía original con Cristopher Reeves. Un bodrio que debería titlurase "Superman repite" o "Superman pudre". Que alguien me explique por qué John Ottman hizo la música y no John Williams. Que alguien me explique por qué Bryan Synger abandonó X-Men para sumirse en este proyecto que generó tantas expectativas y que devino en un desilusión terrible. Que alguien me explique simplemente para qué regresó si durante tanto tiempo no pensó una trama.
En un barco que es una cosa de locos, casi una fortaleza flotante, viajan: Kurt Russell con su hija y el novio de la piba; Nalvandián, que vendría a ser el aventurero aburrido; Richard Dreyfus, que esta al pedo; una argentina polizonte; y una mina sin gracia con su hijo, talvez, más soso que ella. Y nomás que en plena fiesta se les viene encima una ola gigante de la nada (no se preocupen, el capitán nos aclara que es un fenómeno bastante común en el mar) que les da vuelta barco. Y es una de explosiones e inundaciones que ni te cuento. Y bueno, la cosa es que se mueren todos menos ellos, que no les queda otra que tratar de escapar antes que se hunda definitivamente. Hay una serie de obstáculos (no muchos por cierto), mueren un par de personajes, pero al final Nalvandián salva el día. Calificación al paso: Una película sin trama ni conflictos que entretiene porque dura poco.
Un gigante bastardo de ojos rasgados rechazado por enanos purasangre sometidos todos por el hambre y la pobreza, abandona a su madre a su suerte y se lleva a su hermano de nueve años en una cruzada a través de mar y tierra para encontrar a su padre, y sufrirá, y se enamorará, y se desilusionará, y descubrirá la roñosa naturaleza de la raza humana y la crueldad de ese destino que se empecina en hacer de su vida un chiste brutal. Excelente.
Un coleccionista obsesionado con la memoria de su familia viaja a Ucrania tras la pista de una niña que salvó la vida de su abuelo, medio siglo atrás, en un pueblo perdido, arrasado por los nazis, y se encuentra con un país antisemita, arrasado por el miedo, resignado a la penosa tarea de cubrir su pasado y simplemente olvidar. Epifanía que no entendí demasiado, pero que entretiene… por momentos. Lo mejor, el perro.